La sabina albar (Juniperus thurifera) es un árbol de tamaño mediano a grande, que puede alcanzar entre 5 y 15 metros de altura, aunque en condiciones más secas o en terrenos montañosos puede quedar reducido a un arbusto de menor porte. Su forma es piramidal en los primeros años de vida, pero a medida que crece, se vuelve más irregular y con una copa densa y estrecha.
La sabina albar se encuentra tanto en altitudes bajas, como medias y altas, en terrenos montañosos y rocosos, en suelos de yeso o calcáreos. Es típica de las zonas de bosques mediterráneos y matorrales, así como en las estribaciones de las montañas y zonas de clima continental. Es muy resistente a la sequía, el viento y las temperaturas extremas, lo que la convierte en una especie ideal para los paisajes áridos y semiáridos.
Las hojas son en forma de escamas superpuestas (similares a las del ciprés) de color verde. En los árboles más jóvenes, las hojas son más puntiagudas, mientras que en los individuos adultos, las hojas se vuelven más escamosas y solapadas.
La madera de la sabina albar es dura, densa y aromática. Es utilizada tradicionalmente en la fabricación de productos como muebles, objetos artesanales, utensilios de cocina y, especialmente, para hacer incienso.