Actuaciones

Repoblación forestal a 2.000 metros de altitud en el MUP nº 406 Arañones: reforzando la seguridad frente a aludes en el valle de Canfranc-Estación

La repoblación forestal del Monte de Utilidad Pública (MUP) nº 406 Arañones, ubicado en el término municipal de Canfranc-Estación y propiedad del Gobierno de Aragón, constituye una de las actuaciones más exigentes emprendidas recientemente en el Pirineo aragonés. La intervención se desarrolla a casi 2.000 metros de altitud, en la cabecera de los barrancos de Estiviellas y Epifanio, un entorno de alta montaña donde la pendiente y las condiciones climáticas extremas exigen un alto esfuerzo técnico y humano en cada jornada de trabajo.

Estas dos cuencas torrenciales, que canalizan parte de la nieve y el agua que descienden hacia el valle de Canfranc-Estación, presentan zonas de salida de aludes. Históricamente, la ausencia de masas forestales maduras y la propia dinámica del manto nival han favorecido la generación de avalanchas de nieve con gran energía, que suponen un riesgo para infraestructuras y áreas habitadas. La restauración de la cubierta vegetal en estas cabeceras es, por tanto, esencial no solo para estabilizar suelos y mejorar la retención de nieve, sino también para disipar la energía de los aludes y reducir su velocidad y alcance, aumentando así la seguridad del valle.

El proyecto contempla la repoblación de 8,3 hectáreas (ha) en la cuenca alta del barranco de Estiviellas, donde se han plantado 3.250 ejemplares de pino negro (Pinus uncinata), y 11,5 ha en la cuenca alta del barranco de Epifanio, con 2.750 plantas adicionales. La elección del pino negro, procedente de la región de origen del Pirineo Central, responde a su óptima adaptación a las duras condiciones edáficas y climáticas de la alta montaña. La plantación se realiza mediante ahoyado manual, empleando herramientas como el rejo, técnica imprescindible en terrenos donde la mecanización es imposible. Cada planta se protege en campo mediante un pequeño castillete de piedras, que ayuda a fijar el suelo, reducir la escorrentía y protegerla del viento y de los deshielos bruscos.

En la cabecera de Estiviellas, la zona de plantación coincide con los trípodes de madera tratada de sujeción del manto nival. La combinación de elementos naturales y estructuras de protección es clave para aumentar la eficacia del sistema defensivo de la cuenca.

El acceso al área de trabajo solo ha sido posible mediante transporte en helicóptero, tanto del personal como de la planta. La altitud ha convertido esta actuación en una repoblación especialmente compleja y meritoria.

El proyecto se financia íntegramente con fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), Su ejecución, encomendada a TRAGSA, supone una inversión total de 110.879,37 € y se ha desarrollado en dos campañas: del 15 al 31 de octubre de 2024 y del 27 de octubre al 10 de noviembre de 2025.

Más allá del impacto directo en la reducción del riesgo de aludes, la repoblación contribuirá a mejorar la estabilidad del suelo, aumentar la capacidad de retención de agua, recuperar la biodiversidad y potenciar la función de sumidero de carbono de los ecosistemas de alta montaña.